1. Vivimos el Camino de los Centenarios Franciscanos

Como Familia Franciscana, estamos recorriendo un itinerario de gracia y memoria, celebrando los grandes Centenarios Franciscanos que nos invitan a volver al corazón del Evangelio vivido por San Francisco de Asís. Tras haber conmemorado la Regla y la Navidad en Greccio (1223-2023), el Don de los Estigmas (1224-2024) y el Cántico de las Criaturas (1225-2025), nos preparamos ahora para celebrar el último y más significativo de estos centenarios: la Pascua de San Francisco (1226-2026). Este caminar nos une como una sola fraternidad universal, agradecida por el testimonio del Poverello que sigue iluminando nuestra fe y compromiso con la creación, la Iglesia y el mundo.

2. El Sentido Profundo de la Pascua de San Francisco

La Pascua de San Francisco recuerda el momento en que el hermano de Asís entregó su vida al Padre, culminando un camino de amor, pobreza y fraternidad. Celebrar 800 años de este acontecimiento es reconocer que su tránsito no fue un final, sino una plenitud, una invitación a vivir con alegría y esperanza el paso hacia Dios. Este centenario es un tiempo privilegiado para renovar nuestra vocación franciscana, fortalecer los lazos entre comunidades, promover la reconciliación, la paz y el cuidado de la casa común. Nos impulsa a ser testigos de una espiritualidad encarnada, que transforma las heridas en vida y los desafíos en oportunidades de servicio.

3. Una Carta que Convoca a la Unidad y la Creatividad

Para animar este tiempo, el Comité General de los Centenarios Franciscanos ha publicado una Carta dirigida a todas las Familias Franciscanas Nacionales, fechada el 31 de mayo de 2025, en la solemnidad de la Visitación de la Virgen María. En ella se invita a preparar con entusiasmo este gran jubileo, organizando eventos abiertos y fraternos que lleven el mensaje de San Francisco “a las calles y plazas” de nuestras ciudades, involucrando a comunidades, escuelas, fraternidades y movimientos. Esta carta es un llamado a trabajar unidos, en espíritu de comunión, creatividad y misión, para que el mundo entero pueda descubrir en San Francisco un hombre de paz, hermano de todos y testigo del Evangelio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *