En esta Navidad, el amor no se quedó en palabras. Se hizo gesto, encuentro y esperanza compartida, haciéndose visible en cada acción solidaria y en cada corazón dispuesto a dar.
Cada regalo entregado fue un signo de cercanía y fraternidad, una sonrisa que nos recordó que nadie camina solo y que la Navidad se construye cuando nos encontramos con el otro.
Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a los colegios, grupos pastorales, ministerios, órdenes, comunidades, al GACIP y a todas las personas de buena voluntad que hicieron posible esta campaña solidaria. Juntos hemos sembrado esperanza y hecho visible el amor que nace en Belén.
La Basílica Menor Nuestra Señora de los Ángeles – Convento San Francisco les desea un bendecido año 2026, colmado de paz, bien y esperanza.