La Basílica Menor Nuestra Señora de los Ángeles San Francisco celebra con gratitud y alegría a Santo Dominguito de Val, patrono de los Servidores del Altar. Su ejemplo de amor y entrega a Cristo nos recuerda la importancia de valorar el servicio humilde de los niños y jóvenes que, como monaguillos y acólitos, colaboran en la vida litúrgica de nuestra Iglesia.
Un Patrono que Acompaña
Santo Dominguito de Val, con su vida sencilla y cercana a Dios, se convierte en modelo e intercesor de todos los Servidores del Altar. Él inspira a quienes, desde pequeños, ofrecen su tiempo, su esfuerzo y su corazón para asistir en la mesa del Señor, aprendiendo a vivir la fe con fidelidad y alegría.
Jóvenes que Sirven con Entusiasmo
Este ministerio, conformado por niños y jóvenes, es un verdadero don para nuestra comunidad. Ellos, desde el altar, nos enseñan a servir con humildad, disponibilidad y fraternidad franciscana. Su participación es testimonio vivo de que la Iglesia crece y se renueva a través de la entrega generosa de los más pequeños.
Por eso, elevamos una oración por cada Servidor del Altar de nuestra Basílica, para que Santo Dominguito de Val los acompañe siempre, y el Señor fortalezca su vocación de servicio, dándoles perseverancia, entusiasmo y santidad. Que esta fiesta patronal nos anime también a todos, como comunidad, a apoyar su formación espiritual y a reconocer en ellos el futuro vivo de la Iglesia.







